Cómo sobrevivir a la defensa de tu tesis

Educación Superior

Cómo sobrevivir a la defensa de tu tesis

Una vez has terminado tu tesis, aún existe un gran reto que superar antes de dar por finalizado tu Programa de Doctorado: la defensa de la tesis doctoral. Esta es una gran oportunidad para presentar tu investigación de cara al público, así como de poder responder cualquier pregunta formulada por el comité. No obstante, el proceso puede ser bastante duro, especialmente si nunca te has enfrentado a nada similar. Dicho esto, existen una serie de consejos a seguir para asegurar tu supervivencia, o incluso causar una buena impresión, en la defensa de tu tesis. 

Defending your PhD thesis

Preparación previa a la defensa

La mejor manera de encontrarse cómodo en tu defensa es practicándola cuantas más veces, mejor. Si tienes la posibilidad, asegúrate de encontrar una habitación similar a la cual donde tenga lugar la defensa oficial, y practica presentándola ante tus amigos y compañeros. No pases por alto ningún punto de la exposición, incluidas las preguntas finales. Esto te ayudará a familiarizarte con el formato. 

También es posible que te sea de ayuda ver la defensa de otras personas, de tal manera que una vez llegado el momento sepas qué esperar. Asiste a alguna defensa en tu departamento para conocer el ambiente y el estilo apropiados. Recuerda registrarte con tu supervisor y comité de tesis en las semanas previas a la defensa, y averigua si existen determinados aspectos que ellos específicamente quieren que toques. También es recomendable que contactes con el personal administrativo para conocer los detalles acerca del aula escogida, el ordenador u otras piezas del equipo audiovisual disponibles, así como el número de personas que estarán presentes. Ya sea en los días previos o el mismo de la defensa, pásate por el aula donde presentarás y asegúrate de que todo el contenido necesario puede ser proyectado como tú quieres. Presta especial atención a la visualización de tus imágenes, tablas y gráficas.

 

Presentando tu defensa

El objetivo es que tu presentación sea fluida y rica en detalles, pero en ningún caso robótica. No intentes memorizar palabra por palabra como si se tratase de un dictado, y sobre todo no leas directamente desde ningún papel o nota, sino que trata de hablar de manera natural, apoyándote en pequeñas tarjetas. Las personas tienden a hablar más rápido cuando están nerviosas, así que toma aire profundamente y trata de ir más despacio mientras presentes. Cuando practiques, asegúrate de cronometrarte, de manera que ni te excedas ni te quedes muy lejos del límite de tiempo impuesto.

Sería de gran ayuda, tanto para tu audiencia como para ti, que tus diapositivas sean minimalistas, es decir, que no contengan demasiado texto. Presenta algunos puntos clave en cada una para así poder guiarte mientras llevas a cabo la exposición oral, al mismo tiempo que proporcionas un índice al público (evita los párrafos con letra pequeña). Incluye números en tus diapositivas, así como un índice donde describas la estructura de la presentación - esto ayudará al seguimiento por parte de la audiencia. Por último, no olvides traer contigo copias impresas de tus diapositivas para repartir al comité con el fin de que cualquiera de sus miembros pueda referirse a cualquier punto de la presentación en caso de que lo necesiten. 

 

Para realmente impresionar con tu presentación, puedes reducir tu material a las partes más esenciales y añadir el contenido extra en las diapositivas del apéndice. De esta manera, si alguien realiza una pregunta acerca de un tema específico el cual no has tenido tiempo de tratar en tu exposición, podrás contestar refiriéndote a la parte del apéndice correspondiente. En segundo lugar, es recomendable vestir ropa formal, pero a la vez cómoda – en caso de que tengas uno, el traje es la mejor opción. Si no dispones de uno, unos pantalones elegantes junto a una camisa de un color liso y zapatos bajos siempre son otra buena posibilidad. En el caso de que suelas mover tus manos demasiado debido a los nervios, puedes llevar un puntero láser o tarjetas de manera que siempre las tengas ocupadas mientras estés presentando.

 

Enfrentándose a las preguntas

La parte de la defensa que suele traer más nervios a la mayoría de los candidatos es la de responder a las preguntas formuladas por el comité de tesis o el resto del público después de haber realizado la presentación. El comité puede que haga preguntas rebuscadas o difíciles, pero nunca estarán intentando suspenderte: simplemente están revisando si dominas tu material. Lo más importante a tener en cuenta es que no pasa nada si no sabes la respuesta concreta a una pregunta. Puedes realizar especulaciones en estos casos, por ejemplo, ‘No he probado específicamente si este efecto se da con cambios culturales, pero yo diría que…’ También puedes mencionar cómo plantearías la respuesta a esa pregunta en futuras investigaciones. Por último, la gente puede, en ocasiones, divagar un poco cuando realizan preguntas, de modo que no dudes en pedir clarificaciones o repeticiones de aquellas preguntas que no hayas entendido correctamente. ¡Te deseamos mucha suerte con la defensa de tu tesis!