El Caso de la Reforma en el Impuesto sobre la Renta en EE.UU y UK

Hacer que los Impuestos Sean Justos

El Caso de la Reforma en el Impuesto sobre la Renta en EE.UU y UK

El hecho de que alguien crea en mayores tasas de impuestos o no puede decirte mucho sobre sus puntos de vista políticos. Como regla general, los políticos conservadores – al menos desde los 80 – han favorecido menos tramos impositivos y unas tasas de impuestos relativamente más bajas. La razón consiste en que ésto incentiva a la gente a trabajar de una manera más dura porque así conservan más de su dinero, lo cual significa que se queda más dinero en la economía; con el paso del tiempo habrá un efecto de derrame sobre aquellos no tan ricos. En el otro extremo del espectro, una mayor cantidad de políticos de izquierdas argumentan que mayores impuestos en el grupo de más altos ingresos son una manera efectiva de aumentar el ingreso del gobierno para los servicios públicos, que ayudan a aquellos que necesitan apoyo, y que unos pocos dólares o libras de más que se le quiten alguien que ya gane astronómicas sumas no es más que una gota en el océano. 

De toda la vida, uno de los problemas clave entre izquierda y derecha, el debate sobre mayores tasas de impuestos, ha vuelto a ver algo de acción a lo largo de los últimos años en tanto UK como EE.UU. El Partido Laboralista en el Reino Unido propuso en el año 2017 una tasa impositiva del 50% a aquellos que ganasen más de 123.000 £ y del 45% para aquellos cuyas ganancias fuesen superiores a 80.000 £, con el plan de que el 5% de los más asalariados pague un poco más para financiar el país y aligerar la carga sobre los pobres. Actualmente hay cuatro tramos en UK, incluyendo uno para el subsidio personalizado. Desde 12,501 £ hasta 50,000 £ se paga un 20%, desde 50,001 £ hasta 150,000 £ se pagará un 40%, y cualquier cantidad por encima un 45%. Sus propuestas relativamente moderadas resultaron en un bombardeo de argumentos a favor y en contra. Y el problema estalló en América al principio del 2019, también, cuando Alexandria Ocasio-Cortez sugirió que una tasa del impuesto sobre la renta del 70% en las rentas superiores a una tasa de 10 millones de dólares a lo mejor no era tan mala idea.  Como es de esperar, los políticos conservadores rechazaron duramente la idea, Rep. Steve Scalise, por ejemplo, tuiteando que los Demócratas se ‘llevarían el 70% de tus ingresos y se lo darían a programas de fantasía izquierdistas’. Grover Norquist, presidente de Americanos por la Reforma Tributaria, lo comparó con la esclavitud, tuiteando ‘La esclavitud es cuando tu amo toma el 100% de tu producción... Ocasio-Cortez quiere el 70%... ¿Cuál es la palabra para una expropiación del 70%?’

En la superficie, estos tuits muestran o un total malentendido, o peor, una tergiversación deliberada, de cómo funciona la tributación marginal. El impuesto propuesto por Ocasio-Cortez, por ejemplo, solo gravaría un 70% de cada dólar que una persona gane por encima de 10 millones de dólares, lo cual no es exactamente la mayoría de los americanos. Y menos de un cuatro por ciento de los británicos ganan más de 100,000 £, lo que significa que muy pocos serían responsables del incremento en el propuesto tramo impositivo del trabajo.  Ésto es cómo funcionan los tramos impositivos progresivos: pagas más impuestos solo en el dinero ganado que se reduce dentro del nuevo tramo; cualquier incremento en el porcentaje no se aplica a cada dólar o libra que ganes. No obstante, hay un debate por ocurrir a cerca de mayores tipos impositivos en aquellos que ganan más y, más generalmente, una reforma fiscal completa. 

Nada es cierto

Un argumento común en contra de un mayor tramo impositivo en los más asalariados es que no significará que los más ricos pagarán más, sino que se retirarán antes, piensa sino en maneras para evitar que se graven sus ingresos, y por último terminar pagando menos. (En los años 70 en UK pasó algo, la industria de la evasión de impuestos explotó debido a unas tasas impositivas extremadamente altas para los más asalariados.) Además, expertos como el asesor de inversiones Mark Dampier, argumentan que la suavización tradicional de los impuestos, tal y como una reducción del IVA, no serán percibidas por una persona normal que va por calle mientras hace sus compras (mientras que será percibido por una persona rica que compra un yate, por ejemplo). En su lugar, una simplificación del sistema de impuestos y un aumento de los subsidios personalizados marcarán mucho más que una diferencia al promedio ciudadano de a pie británico, en comparación a una redistribución de impuestos en los ricos que aún así puede que no genere tanto dinero si pueden encontrar formas de no pagar. El criticismo de Dampier fue en respuesta al aumento en la previamente mencionada tasa impositiva del Partido Laboralista de UK. Desde la propuesta de Ocasio-Cortez, también, otros grandes nombres han surgido, sugiriendo que es una mala idea. Bill Gates argumentó en una entrevista con The Verge, que en América, los mayores asalariados ganan su dinero mediante la venta de activos, más que mediante sus ingresos: ‘el top 400 de los asalariados en EE.UU,’ argumentó, ‘están solamente pagando una tasa impositiva de algo parecido a un 20 por ciento.’ Ésto significa que una mayor tasa impositiva no les afectará dado que de todos modos la mayoría de su dinero no es ganado mediante sus ingresos, y a aquellos que les afecte simplemente moverán su dinero de sitio para que así no tengan que pagar.

Otros argumentos tienen una base más política, y a la vez menos económica. Un sistema de impuestos plano o más plano, en el cual todo el mundo paga lo mismo o paga tasas impositivas más similares, a veces se argumenta que es más justo por el simple hecho de que todos son tratados de la misma manera. Incluso, algunos dicen que una falta de tasas impositivas diferentes incentiva a la población pobre a trabajar más duramente y a ganar más dinero, esforzándose para llegar a lo más alto. Después de todo, ser capaz de hacer de ti mismo cualquier cosa que desees fue lo que respaldó a las reformas políticas de Thatcher-Reagan en los años 70 y 80; lo cual tiene sentido, que entonces, la forma en la que se gravó a la población cambiaría conforme a estas políticas. En un nivel más básico, menos soportes de impuestos también significan simplicidad en un proceso excesivamente burocrático del estado financiero.

Y aun tomando en cuenta todo lo anterior, la historia nos cuenta que menos tramos impositivos y unas tasas más altas, más bajas, es la excepción, no la regla, y que las políticas de los 80 no consiguieron que nuestras sociedades fuesen más equitativas. En el día de Eisenhower, el soporte de impuestos de los más asalariados fue de un 91%. En los 60, la tasa de la población con más renta cayó hasta un 70%, antes de que Reagan lo redujese más aún, hasta un 50%. El número de tramos impositivos en EE.UU también  disminuyó de forma constante, 33 en 1965 hasta 7 a día de hoy. Los resultados de esta disminución en ambos tramos y la tasa impositiva en los más asalariados (aunque ésto claramente no fue la única causa) aumentaron constantemente la desigualdad, y una mayor proporción de la riqueza que pasaba a estar en manos de los ricos, particularmente desde mediados de los 80 – algo que cualquiera pudo haber predicho. Actualmente, el 0.01% más rico de los americanos controla alrededor de un 11% de la riqueza del país, y el 0.1% más asalariado de la riqueza nacional iguala aproximadamente al 90% menos asalariado. Ésto es significativamente menos igual que en los 60 y 70, según información de Vox en el 2015. 

Tal vez no sea sorpresa, que entonces, muchos de los países más ricos del mundo y económicamente iguales, tengan mayores tasas impositivas en la población con más renta. Dinamarca y Suecia tienen tasas impositivas en los más asalariados de alrededor 60% y 56% respectivamente, dos de los países más prósperos en el planeta. (Evidentemente, tienen un sistema de impuestos relativamente plano, lo cual significa que mucha gente es gravada a tasas tan altas, no solamente los ricos.) Alemania tiene un sistema de impuestos progresivo, cuya tasa aumenta a partir del límite de 9.169 € en el subsidio personal, linealmente a medida que tus ingresos aumentan hasta un 42% cuando ganas 265.327 €, antes de saltar un tres por ciento, hasta un 45% en todos los ingresos tras ésto. El sistema también implica que un ingreso imponible nunca resultará en un ingreso neto menor.

Otros sistemas - mejores -  existen, y es evidente que algún tipo de reforma de impuestos es crítica si lo que queremos conseguir es una sociedad más justa. ¿Pero cuál es la mejor manera para hacer ésto? ¿Acaso ayudarán más tramos impositivos? ¿O es necesaria una mayor tasa en el tramo de los más asalariados? 

Excepto muerte e impuestos

Un 70% suena a un enorme incremento en la tasa impositiva superior, pero algunos argumentan que no es lo suficiente. Un artículo del año 2012 publicado por el MIT, de Peter Diamond y Emmanuel Saez, razonaba un tramo en la población con más renta del 73% en ingresos superiores a 400.000 $. El principal argumento a favor de ello decía que tras cierta cantidad, un dólar extra no marca mucha diferencia en la cuenta bancaria de una persona rica, pero para una persona más pobre, esos pocos dólares podrían marcar la diferencia entre comer o pasar hambre. Los autores del artículo calcularon que cualquier tasa impositiva superior a un 73% llevaría a la gente a trabajar menos y evadir impuestos. Y además, hay un argumento social a favor de mayores impuestos: mucha gente con talento está actualmente mirando hacia roles legales o financieros, ya que pueden ganar más dinero. Sin embargo, si los impuestos fuesen tan altos como para estar por encima de cierta tasa, estos roles serían menos atractivos, dado que tendrías menos de ese dinero. Evidentemente, una segunda parte de esto, sería hacer que los trabajos actuales menos pagados, tal y como profesores y académicos, fuesen más atractivos, con un mayor salario y mejores beneficios – algo que no está necesariamente relacionado a los impuestos. (Habiendo dicho eso, no es concebible que el ingreso generado por mayores tasas en tramos impositivos de los más asalariados fuese redistribuido para hacer que el funcionariado sea más atractivo.) Los beneficios sociales de tener un grupo de banqueros y abogados talentosos, especialmente si los abogados simplemente trabajan para los banqueros, son incomparablemente pequeños en comparación con aquellos de tener profesores y académicos extremadamente brillantes. 

Considera, por otro lado, cuando una empresa decide qué hacer con su ingreso. Con altos tramos en escena, en lugar de darle enormes ingresos a aquellos que están en lo más alto y primas que de una manera u otra acaban gravadas, ese dinero es enviado hacia abajo, invertido de vuelta en la compañía, incluyendo a los trabajadores que normalmente nunca lo verán. Y así fue en los años 60: los jefes ganaban significativamente menos que a día de hoy, y más dinero era invertido en negocios a menores niveles, en parte por la influencia de los sindicatos, pero también debido a mayores tramos impositivos en la población con más renta que suponía que no tenía sentido pagar astronómicas sumas a los jefes. Según lo argumentado en un artículo de The Week por Jeff Spross, cuando este Sistema comenzó a cambiar a finales de los 70 – combinado con el colapso del sindicato y el aumento del desempleo – EE.UU vio cómo el dinero subía rápidamente hasta lo más alto de la cadena, y la desigualdad aumentó de forma masiva. Naturalmente las razones de la prosperidad económica son complejas, pero en los años en que tanto UK y EE.UU los tramos impositivos eran más numerosos y las tasas de impuestos en los más asalariados eran mayores, el crecimiento económico era mayor y continuó durante más tiempo, y los estándares de vida eran más altos. 

También, hay otras razones sociales obvias para impuestos más altos. El aumento en las tasas impositivas sugeridas por Ocasio-Cortez estaba relacionado directamente con el Green New Deal, un plan puesto en conjunto por jóvenes activistas en el Sunrise Movement para combatir el cambio climático. Consiste en un programa de inversiones en energías renovables y limpias, el cual, según argumenta, hará que la economía sea medioambientalmente más amigable y simultáneamente más justa. El dinero que se usará para mitigar el cambio climático no es el dinero que será gastado, sino más bien invertido; según muchas investigaciones se saca en claro que la inversión en energías renovables es esencial no solo para salvar el planeta, sino también para ayudar a mantener la economía a flote y arreglar la desigualdad. De hecho, sin ello, no quedaría economía. Sin embargo, el hecho de que algunos, como el Premio Nobel Peter Diamond, hayan indicado que el 70% sugerido por Ocasio-Cortez es muy poco para financiar el Green New Deal, es algo preocupante, argumentando que el tramo en los más asalariados tiene que ser mucho mayor para aumentar los fondos necesarios para salvar el planeta. 

Reformas de impuestos

Una importante parte de este debate y a pesar de todo, a menudo ignorada, es que la reforma de impuestos no puede solamente consistir en aumentar tasas e incluir más tramos. También tendría que centrarse en hacer que el sistema sea menos complicado por sí mismo, menos burocrático, y menos fácil de ser manipulado. Es necesario penalizar duramente la elusión de impuestos, al igual que cerrar las escapatorias y poner restricciones en el movimiento del capital, como método de evasión de impuestos, que a menudo se encuentra en el área gris entre lo moralmente incorrecto pero legal, lo cual es más difícil. El argumento común de que menos tramos de impuestos dan lugar a un sistema más simple y justo es falso. Tratar de saber en qué tramo impositivo se encuentra uno nos toma muy poco tiempo y algunas simples mates. La parte verdaderamente difícil es calcular tus ingresos y declarar tus impuestos, al menos para trabajadores autónomos o aquellos que trabajan en sistemas complicados como en EE.UU. 

La solución es sin duda triple: aumentar simultáneamente las tasas más altas de los tramos impositivos para incrementar los ingresos del gobierno, mejorar el Sistema para hacer que sea significativamente más difícil evadir y eludir impuestos, e incrementar la cantidad de tramos impositivos para reducir los saltos entre ingresos, consiguiendo así una progresión más justa. Estas soluciones no son mutualmente exclusivas; de hecho, es esencial que sean implementadas en tándem una con otra, cualquier otra reforma fallará. Algunas encuestas sugieren que la mayoría de gente en UK respalda una mayor tasa de impuestos, dando evidencia de que la opinión pública se está alejando del conocimiento recibido por las políticas neoliberales. Desafortunadamente, según la reacción que muestran las sugerencias del Trabajo y de Ocasio-Cortez’s, algunos políticos no están dispuestos a tener un debate considerado en el tema, prefiriendo hacer en su lugar comentarios engañosos que se alejan del punto y fallan en entender la naturaleza de la reforma del impuesto. Hasta que logren sentarse y discutir sobre este sistema fallido de una manera razonable, los impuestos permanecerán tal y como están: inadecuados e injustos.